Un nuevo pinchazo del equipo merengue en el Martínez Valero deja muchas dudas tácticas y un partido desconcertante de los de Xabi. Bellingham evitó el declive poco antes del minuto 90 contra un Elche soberbio que puso al Madrid contra las cuerdas.
El Real Madrid salió a la cancha con un once muy novedoso y marcado por la usencia de Vinicius y Valverde, pero con cinco jugadores españoles de titulares igualando su cifra más alta en Liga. Los de Xabi seguían en busca de seguir manteniendoperder el liderato, pero el Elche le ha puesto las cosas difíciles.
Una primera parte sin respiro, delirante y un auténtico choque de poder a poder. Los dos equipos asumieron riesgos en la salida de balón, desnudaron por completo atrás y esto hizo que hubiera un intercambio constante de contragolpes por parte de ambos conjuntos. El Elche tuvo ocasiones claras de gol, Rafa Mir y André Silva se quedaron mano a mano ante Cortouis, pero no supieron aprovecharlo. Mientras, un Real Madrid liderado por Mbappe se tropezó con un Iñaki Peña gigante e imperial que achicó espacios. Los primeros 45 minutos no hubo goles, pero con un ritmo muy alto y una exhibición magnifica de dos porteros descomunales.
Xabi decidió realizar un triple cambio en la segunda mitad y dio cabida a Camavinga, Vinicius y Valverde. Sin embargo, la maldición de los exs sigue en el campo de juego y unos minutos más tarde German Valera dejó un taconazo y Febas, canterano del Real Madrid, la cruzó ante el portero blanco y el balón entró tras tocar el poste. Una gran combinación para que el cuadro local se pusiera por delante en el marcador. A partir del gol, los blancos dieron un paso al frente con muchas llegadas al área rival e intentando hacer el gol de todas las maneras posibles, hasta que en el minuto 76 el defensa del Madrid, Huijsen, igualo el marcador rematando un centro de Bellingham, que apareció para asistir en el gol.
Un partido tan abierto, donde el Elche quería ganar sí o sí e hizo que otro canterano blanco, Álvaro Rodríguez, hiciera un recorte en la frontal e inventara un disparo raso para que de nuevo el Elche se pusiera por delante y poner el 2-1. Pero en el 86, Mbappe evita que el balón saliera tras el desvío de Dean Huijsen y lo dejó servido para que el 5 del Madrid empujara el gol a placer y de nuevo el resultado estuviera igualado con el 2-2. Así también pudiera el inglés poner remedio a este partido para olvidar de los blancos.
Un final como una montaña rusa y un vaivén, con Crust en la calle por doble amarilla y Gonzalo tuvo en sus manos el 2-3 y le faltó apenas un suspiro para marcar. Después, los verdiblancos acabaron volcados en el área del belga dejándose la piel hasta el final y luchando su escudo como unos verdaderos guerreros.