El Real Madrid logró una victoria de peso frente a la Juventus en el Santiago Bernabéu gracias a un trabajado 1-0 que mantiene el pleno blanco en la Champions. El equipo de Xabi Alonso dominó durante muchos tramos del encuentro, aunque tuvo que esperar hasta la segunda mitad para encontrar el premio. Jude Bellingham apareció en el momento justo para resolver un duelo muy táctico y de máxima intensidad.
El conjunto madridista salió con personalidad desde el inicio, monopolizando la posesión y tratando de abrir espacios ante una Juventus muy replegada. Vinicius y Brahim intentaban desequilibrar por fuera, mientras Mbappé comenzaba a acumular ocasiones peligrosas. Sin embargo, los italianos también amenazaban a la contra y Courtois tuvo que intervenir con seguridad ante los disparos lejanos de McKennie y Gatti.

Las mejores oportunidades del primer tiempo llegaron cerca del descanso. Mbappé rozó el gol con un zurdazo dentro del área que obligó a Di Gregorio a lucirse, y poco después Militão envió por encima del larguero un remate claro tras una gran acción colectiva. El Madrid apretaba cada vez más, pero la defensa juventina conseguía resistir antes del paso por vestuarios.
La segunda parte arrancó con un susto importante para el Bernabéu. Vlahović ganó la espalda de la defensa y se plantó solo ante Courtois, aunque el belga salvó al equipo con una parada decisiva. Esa acción despertó definitivamente al Madrid. Minutos después, Vinicius protagonizó una jugada individual brillante dentro del área, su disparo se estrelló en el poste y Bellingham apareció atento para empujar el rechace al fondo de la red.
El gol liberó al equipo blanco, que vivió entonces sus mejores minutos. Mbappé estuvo cerca del segundo con varios disparos peligrosos y Brahim también tuvo una ocasión clarísima que salvó Gatti bajo palos cuando el portero ya estaba superado. La Juventus intentó reaccionar en el tramo final, pero el Madrid defendió con orden y volvió a apoyarse en Courtois para asegurar tres puntos importantes antes del Clásico.