El Real Madrid arrancó la segunda vuelta de la Liga Endesa con una victoria sólida ante el Casademont Zaragoza en el Movistar Arena (99-78), en un encuentro que exigió intensidad y paciencia durante muchos minutos. El conjunto blanco fue creciendo con el paso del partido hasta imponer su ritmo tras el descanso y cerrar el choque con autoridad gracias al trabajo coral y a la inspiración ofensiva de varios jugadores.

El inicio fue muy competido. El Madrid encontró pronto acierto con Campazzo y Hezonja, pero el Zaragoza respondió con personalidad y aprovechó varios desajustes para mantenerse por delante durante buena parte del primer cuarto. Dos triples consecutivos de Okeke devolvieron el equilibrio antes del cierre del periodo, dejando todo abierto tras unos primeros diez minutos muy dinámicos.
En el segundo cuarto el partido mantuvo un ritmo alto y mucha igualdad. Procida comenzó a asumir protagonismo en ataque y el conjunto de Scariolo mejoró atrás para controlar mejor las transiciones rivales. El Madrid encontró mayor fluidez en circulación y logró marcharse al descanso con una pequeña ventaja tras varios minutos de dominio desde la defensa y el rebote.
La reacción definitiva llegó tras el paso por vestuarios. Len y Deck dieron firmeza en la pintura y los blancos enlazaron varias acciones consecutivas que obligaron al Zaragoza a parar el partido. Aunque los visitantes intentaron mantenerse cerca en el marcador, el Madrid respondió cada vez con más acierto y llegó al último cuarto con el encuentro encarrilado.
En los diez minutos finales, el líder no bajó el ritmo. Procida lideró el ataque con una gran actuación ofensiva y Krämer se sumó con puntos importantes para terminar de romper el choque. También destacó Campazzo, que alcanzó una cifra histórica de triples en la Liga Endesa en una tarde muy completa del equipo madridista, que sumó así una nueva victoria liguera en casa.