El Real Madrid firmó una actuación espectacular en el Roig Arena y superó con claridad al Unicaja para sellar su clasificación a las semifinales de la Copa del Rey. El equipo de Sergio Scariolo dominó el encuentro desde el inicio con una defensa asfixiante y un ataque coral que desbordó por completo al conjunto andaluz.

Los blancos arrancaron el partido con enorme intensidad y pronto marcaron diferencias gracias a su solidez atrás. Tavares impuso su presencia en la pintura y Hezonja, Lyles y Maledon encontraron espacios para castigar a la defensa rival. Un parcial demoledor en el tramo final del primer cuarto permitió al Madrid cerrar los diez primeros minutos con una ventaja muy amplia (28-12).
En el segundo periodo el dominio madridista fue todavía mayor. El Unicaja no encontró soluciones ante la agresividad defensiva blanca y el Madrid aprovechó cada recuperación para correr la pista. Garuba y Deck aportaron energía en el rebote, mientras Llull dirigía el juego con ritmo y criterio. La diferencia siguió creciendo hasta superar los veinte puntos antes del descanso (50-27).
Lejos de relajarse, el conjunto blanco mantuvo la concentración tras el paso por vestuarios. La defensa volvió a ser la clave y el Unicaja pasó varios minutos sin anotar en juego. Deck y Llull lideraron un tercer cuarto brillante en el que el Madrid terminó de romper definitivamente el partido y dejó sentenciado el pase a semifinales con una diferencia abrumadora (71-35).
El último cuarto sirvió para redondear una de las mejores actuaciones de la temporada. Feliz, Abalde y Lyles mantuvieron el ritmo ofensivo y el Madrid alcanzó los cien puntos en medio de la ovación de la afición desplazada a Valencia. El equipo blanco cerró el encuentro con una contundente victoria (100-70) y confirmó su candidatura al título con una exhibición de principio a fin.